La Costa Blanca sigue siendo uno de los mercados inmobiliarios clave de España para los compradores extranjeros. Nuevas cifras del Ministerio de Vivienda de España muestran que, en 2025, se vendieron 18.857 propiedades en la provincia de Alicante a compradores extranjeros no residentes en España. Esto representa alrededor del 33 por ciento del total de ventas de inmuebles en la provincia.
Equipo editorial de Spain Expat Press
Por Marlon Gallego Bosbach
En este sentido, Alicante difiere significativamente del mercado español en su conjunto. A nivel nacional, la cuota de compra de inmuebles por parte de extranjeros no residentes se situó en torno al siete por ciento en 2025. Por tanto, la Costa Blanca es una de las regiones de España donde la demanda internacional desempeña un papel especialmente relevante.
Alicante destaca en el mercado inmobiliario español
En 2025 se vendieron un total de 56.665 propiedades en la provincia de Alicante. De ellas, 18.857 fueron adquiridas por extranjeros no residentes.
La orientación internacional del mercado se hace aún más evidente si se tienen en cuenta también los compradores procedentes de otras provincias españolas. Según los datos, los compradores de fuera de la provincia participaron en el 46 por ciento del total de las transacciones inmobiliarias en Alicante.
En comparación, en toda España se vendieron 751.049 viviendas en 2025, la cifra más alta desde el auge inmobiliario de 2007. Al mismo tiempo, alrededor del 79 por ciento de los compradores residentes en España adquirieron una propiedad dentro de su propia provincia. Así, la región costera de Alicante muestra una demanda internacional y suprarregional significativamente mayor.
La Costa del Sol también registra una gran demanda
La Costa del Sol es también una de las regiones clave para los compradores inmobiliarios internacionales. En 2025 se vendieron un total de 36.128 propiedades en la provincia de Málaga. De ellas, 10.091 fueron adquiridas por extranjeros no residentes, lo que representa una cuota de alrededor del 28 por ciento. Aunque esta cifra es inferior a la de Alicante, Málaga sigue registrando una proporción de compradores extranjeros no residentes significativamente mayor que la media española.
En las Islas Baleares, la cifra correspondiente fue del 23 por ciento, y en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, del 20 por ciento.
La demanda internacional coincide con el aumento de los precios
La fuerte demanda procedente del extranjero se produce en un momento en el que los precios inmobiliarios en la Costa Blanca están aumentando considerablemente. Según un análisis de Tinsa, el precio medio en los municipios costeros de la provincia de Alicante ya había alcanzado unos 2.201 euros por metro cuadrado en el primer trimestre de 2026. Esto supuso un incremento del 18,9 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior.
Jávea y Teulada, entre otros, son lugares especialmente caros. En Jávea se registró una media de unos 3.455 euros por metro cuadrado, mientras que en Teulada la cifra rondaba los 3.292 euros. Dénia, con aproximadamente 2.837 euros, también se situó muy por encima de la media de las localidades costeras.
El aumento de los precios no se limita a las zonas tradicionales de lujo; otros municipios de la Costa Blanca también han registrado incrementos significativos, en algunos casos en el transcurso de un año.
Los extranjeros también configuran la población
La fuerte demanda internacional de inmuebles va acompañada de un elevado número de residentes extranjeros en la provincia de Alicante. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), a 1 de enero de 2025 residían allí un total de 497.387 ciudadanos extranjeros.
Estos representaban el 24,5 por ciento de la población total de la provincia, la proporción más alta de todas las provincias españolas.
En el plazo de un año, el número de residentes extranjeros aumentó en 32.786.
Los ciudadanos británicos siguen constituyendo el grupo de población extranjera más numeroso, con 68.904 residentes. Les siguen los colombianos (51.224) y los marroquíes (49.749). La población internacional se concentra mayoritariamente en las zonas costeras.
Los extranjeros representan la mayoría en 15 municipios
La magnitud del cambio en la estructura demográfica también se hace patente a nivel municipal. En 15 municipios de la provincia de Alicante, los ciudadanos extranjeros representan ya más de la mitad de la población. Rojales registra la proporción más elevada, con los extranjeros suponiendo el 68,1 por ciento de sus habitantes. Esta cifra también supera el 60 por ciento en San Fulgencio, Daya Vieja y Benitachell.
En localidades costeras populares como Calpe, los extranjeros también constituyen más de la mitad de la población. Esta tendencia pone de relieve el marcado carácter internacional de la Costa Blanca.
No son solo los jubilados quienes llegan a la Costa Blanca
La imagen de la Costa Blanca como una región destinada exclusivamente a jubilados extranjeros resulta cada vez menos acertada. Una gran parte de la población extranjera se encuentra en edad laboral; según los datos demográficos actuales, el 68,2 % de los residentes extranjeros en la provincia de Alicante pertenece a esta categoría. Al mismo tiempo, crecen los grupos de población procedentes, en particular, de América Latina.
De este modo, la población internacional se ha convertido desde hace tiempo en una parte integral de la economía y la sociedad de la región.
La Costa Blanca sigue siendo un polo de atracción para los compradores extranjeros
Las cifras actuales ponen de relieve la posición singular de Alicante dentro del mercado inmobiliario español. Mientras que los compradores extranjeros no residentes representaron alrededor del siete por ciento de las adquisiciones de inmuebles a nivel nacional, su cuota en la provincia de Alicante se situó en aproximadamente un tercio en 2025.
Paralelamente, los precios de la vivienda y el número de residentes extranjeros siguen aumentando. Así, la Costa Blanca se mantiene como un mercado inmobiliario de marcado carácter internacional, impulsado por una fuerte demanda exterior y la consiguiente presión sobre la oferta de vivienda disponible.
Sin embargo, las cifras disponibles no indican que los compradores extranjeros sean los únicos responsables del aumento de los precios inmobiliarios. Factores como la oferta limitada, la demanda general y las tendencias demográficas también influyen en el mercado.

